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domingo, 2 de septiembre de 2012

Burgos. Museo del Retablo


Durante este verano el Museo del Retablo, sito en la iglesia de San Esteban de la capital de la provincia, permanece abierto. Y es noticia. Desde el 4 de julio y hasta el 15 de septiembre (de lunes a sábado de 11 a 14 y de 17 a 20 horas) las personas interesadas en visitar esta particular colección de arte sacro tienen una gran ocasión de conocer los atractivos que atesora. Sí, una gran ocasión, porque no se sabe hasta cuándo no volverá a abrir este espacio único en España...
El éxodo rural y la despoblación de muchos pueblos durante las décadas de los sesenta y setenta produjo una oleada de robos en las iglesias de muchas localidades. Imágenes, piezas de orfebrería, campanas, obras pictóricas, casullas y retablos fueron sustraídos de muchos templos de la provincia. Así se decidió, en una idea impulsada por el actual canónigo fabriquero de la catedral de Burgos Agustín Lázaro, la apertura de un museo que recogiera todos esos retablos, esculturas y otros objetos rescatados del olvido y del saqueo.
Tras el cierre al culto de la iglesia de San Esteban, que trasladó su parroquia a la de San Nicolás de Bari, se decidió en 1993 ubicar en dicho templo este espacio museístico de indudable relevancia.

UN MUSEO SUPERVIVIENTE
Este museo, perteneciente al Arzobispado, lleva esperando desde hace bastantes años la llegada del patrocinio de una entidad (según se dice público-privada) para que permanezca abierto durante todo el año y no sólo en la temporada estival, época en la que abre gracias al convenio de apertura de templos del Camino de Santiago entre la Diócesis y Sotur (Sociedad de Promoción de Turismo de Castilla y León). La atención al público la realizan alumnos en prácticas de Humanidades de la UBU, con la que también existe un acuerdo de colaboración. La entrada al museo cuesta 2 euros.
Hay un viejo sueño de ampliar los espacios de exposición a los actuales, las naves del templo y el coro, y extenderse por la sala capitular, el claustro y algunas salas del piso superior. Pero la crisis ha golpeado duro en la cultura y veremos qué acabará pasando con este museo... Por ahora, y hasta el día 15 de septiembre, las puertas están abiertas para quien desee conocerlo. Y desde 'Burgos mágico' os invitamos a hacerlo, esperamos que esta entrada en el blog anime a más de uno.


LA IGLESIA DE SAN ESTEBAN
Como hemos comentado en la introducción el Museo del Retablo tiene su sede en la iglesia de San Esteban, un templo edificado en las faldas del Castillo a finales del siglo XIII y principios del XIV. Se levantó sobre una anterior edificación románica y en su construcción participaron muchos de los escultores y canteros que levantaron los primeros tramos de la catedral.
Durante sus siglos de vida ha tenido que sufrir varias reparaciones, su cercanía al castillo de la ciudad la convirtió en testigo y víctima de muchos sucesos bélicos que afectaron a su estructura y elementos artísticos. Los hechos de guerra más destacados y que perjudicaron notablemente a la iglesia de San Esteban son la Guerra de Sucesión por la Corona Castellana (1475-1479) entre los partidarios de Isabel de Castilla y Juana la Beltraneja, y la Guerra de la Independencia (1808), donde el ejército napoleónico voló la fortaleza del castillo dañando gran parte de torre y la fachada.


El exterior del templo brilla por su imponente estampa gótica. La portada, orientada al oeste, destaca por su robusta torre, decorada con un excelente rosetón calado, balconada y una portada inspirada en las puertas de la Coronería y del Sarmental de la catedral, construidas unas décadas antes que la de San Esteban.
Su interior, además de albergar el Museo del Retablo, esconde muchos motivos de interés. La propia edificación en sí es única en la ciudad, ya que es la única iglesia en Burgos que además de la propia nave para el culto tiene claustro y sala capitular de la misma época, del siglo XIV. En la construcción de esta iglesia trabajaron algunos de los artistas más importantes del momento, como Nicolás y Juan de Vergara, Domingo de Veytia, Juan de Vallejo o Simón de Colonia, dejando huellas de su maestría en esculturas, columnas y arcos.
Son muy destacables algunos sepulcros adosados a los muros de la iglesia, como el de Martín Ochoa de Arteaga (tesorero en Vizcaya de los Reyes Católicos) o la familia Arlanzón (ricos mercaderes de la ciudad). E incrustado en la primera columna izquierda de la nave central (empezando desde atrás) está la tumba de Pedro de Gumiel, destacada obra del arte plateresco burgalés firmada por Nicolás de Vergara en 1515. Del mismo autor podemos admirar en la siguiente columna un púlpito de excelente talla.
Y no hay que olvidar alzar la vista hacia la parte trasera de la nave central. Bajo el rosetón encontramos el coro (que ahora reúne las piezas de orfebrería del museo) y un bello arco escarzano de estilo tardogótico obra de Simón de Colonia. A su lado una balconada plateresca, diseño de Nicolás de Vergara, sostiene el órgano de la iglesia. Ambas piezas arquitectónicas, esculpidas a principios del siglo XVI, son dos de los elementos más destacables del interior del templo de San Esteban. 


LA COLECCIÓN DE RETABLOS
El muestrario de retablos del museo de San Esteban es de 17 muebles procedentes de varios puntos de la provincia y que, tras pasar por el taller de restauración de la Diócesis, se exponen en las tres naves de la iglesia con un criterio temático y catequético.
La Nave Central está dedicada a "quienes dieron su vida por Cristo", presidido por el retablo mayor de la iglesia dedicado a San Esteban Protomártir, de autor anónimo y trazas neoclásicas, realizado entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. La Nave del Evangelio (izquierda) relata "el misterio de la Virgen", con varios retablos procedentes de la zona del Valle de Sedano. La Nave de la Epístola nos lleva a "la pasión de Cristo", con algunas piezas de la propio iglesia de San Esteban y una espectacular pintura sobre tabla de la Última Cena.
En el siguiente gráfico y listado podemos ver la distribución de los retablos en el museo, su estilo y su procedencia:


Nave central
  • 1. Retablo de San Esteban (siglo XVIII, estilo neoclásico). Iglesia de San Esteban.
  • 2. Retablo de San Juan Bautista (siglo XVI, estilo renacentista romanista). Carrias.
  • 3. Retablo de Santa Catalina (siglo XVI, estilo renacentista romanista). Carrias.
  • 4. Este espacio está vacío desde 2011, año en que el retablo de Santa Eulalia de Mérida -del siglo XVI y procedente de la localidad de Tañabueyes de la Sierra- fue trasladado por el arzobispado a la parroquia de San Martín de Porres en una polémica decisión que indignó a los vecinos de la localidad.
  • 5. Retablo de Santa Eulalia de Mérida (siglo XVII, estilo barroco clasicista). Arconada de Bureba.
  • 6. Retablo de San Joaquín y Santa Ana (siglo XVI, estilo renacentista plateresco). Villamorón.
  • 7. Retablo de San Julián y Santa Basilisa (siglo XVII, estilo renacentista romanista). Bárcena de Bureba.
En esta nave también podemos ver dos pilas bautismales románicas traídas de los pueblos de Eterna y Albacastro y tres sepulcros góticos, en piedra y madera, procedentes del Monasterio de Santa María La Real de Vileña.

Nave del Evangelio (izquierda)
  • 8. Retablo de la Virgen Inmaculada (siglo XVIII, estilo barroco churrigueresco). Iglesia de San Esteban.
  • 9. Retablo de San Clemente, Papa y Mártir (siglo XVI, estilo renacentista romanista). Huidobro.
  • 10. Retablo de San Miguel Arcángel (siglo XVI, estilo renacentista manierista). Cortiguera.
  • 11. Retablo de San Lorenzo (siglo XVI, estilo renacentista romanista). Pesquera de Ebro.
  • 12. Retablo del Cristo Resucitado (siglo XVII, estilo barroco). Cortiguera.
  • 13. Retablo de San Martín Obispo (siglo XVII, estilo barroco clasicista). Villanueva del Grillo.

Nave de la Epístola (derecha)
  • 14. Retablo de los Reyes Magos (siglo XVII, estilo barroco clasicista). Iglesia de San Esteban.
  • 15. Retablo -pintura sobre tabla- de la Última Cena (siglo XVI, estilo renacentista de transición). Iglesia de San Esteban.
  • 16. Retablo de la Virgen (siglo XVI, estilo renacentista plateresco). Castrillo Matajudíos.
  • 17. Retablo del Cristo Crucificado (siglo XVIII, estilo barroco churrigueresco). Iglesia de San Esteban.
  • 18. Retablo de la Virgen (siglo XVI, estilo renacentista manierista). Tosantos.
En esta nave también podemos ver un fresco sobre el Juicio Final del siglo XIII así como una imponente imagen de Cristo crucificado, ambos procedentes de Vileña.

ORFEBRERÍA EN EL CORO
En la parte alta de la iglesia, bajo el gran rosetón, se halla el coro del templo. A través de su escalera, obra del taller de Juan de Vallejo, subimos a este emplazamiento donde podemos admirar una notable colección de orfebrería que nos ofrece un buen número de cruces procesionales, cálices y custodias procedentes de varias localidades de la provincia y de la propia capital. Caben destacar la cruz de Villorobe, de estilo visigodo-mozárabe (siglo X), el cáliz de San Pedro y San Felices de Burgos (renacentista del siglo XVI) o la custodia de Valpuesta (renacentista del siglo XVI), entre otras obras.
Además el acceso a esta parte del museo nos permite gozar de unas preciosas vistas de la iglesia, admirar sus bóvedas y arcos así como acercarnos al órgano y su bella balconada.


A pesar de los vaivenes que sufre el funcionamiento de este museo merece la pena enterarse de sus horarios y días de apertura y acercarse a la iglesia de San Esteban para contemplar esta rica colección de retablos y piezas de orfebrería, muchas rescatadas del olvido, el deterioro o las manos ajenas. Además el propio templo, uno de los más antiguos de la ciudad, merece en sí una visita obligada.

martes, 15 de noviembre de 2011

Cortiguera


Un cálido sol nos acompañó el pasado domingo durante nuestra visita a Cortiguera para atrapar su magia y pintarla en este blog. El otoño tardío todavía dejaba ver hojas verdes entre los ocres y amarillos del paisaje, ofreciendo una paleta de colores bellísima y juguetona. Nos gusta la tonalidad que visten en estas fechas nuestros campos.

Mítica para unos, totalmente desconocida para otros, Cortiguera compone junto a sus alrededores uno de los parajes más bellos de la provincia de Burgos. Esta localidad, perteneciente en la actualidad al ayuntamiento del Valle de Sedano, quedó prácticamente deshabitada en los años 60. Como ocurrió en muchos pueblos de la zona el éxodo rural condujo a gran parte de su población hacia Vizcaya, la potente industria vasca necesitaba mano de obra y muchos burgaleses del norte de la provincia (Merindades y La Bureba especialmente) buscaron su futuro lejos de los lugares que los vieron nacer.
Una pregunta que le puede asaltar al visitante que pise por primera vez Cortiguera es: “A quién se le ocurrió poner un pueblo aquí, tan alejado del mundo?” Pues sus razones tendrían… Caza, recursos naturales y campos para el cultivo, por ejemplo. Y su privilegiada ubicación junto al cañón del Ebro, en una ladera al refugio de los vientos del norte.
Cortiguera vivió épocas de gran auge e importancia, como atestiguan los restos de algunas casas y la calidad arquitectónica de su iglesia. El desgaste del tiempo y el olvido nos han dejado una villa casi despoblada durante el año, pero mágica en su ruina, poética. Pasear por Cortiguera es como hacerlo por un viejo plató de cine desamparado, sintiendo el sigilo de tus pisadas, huellas sonoras abandonadas sobre una tierra que anduvieron tantas generaciones.
 
CÓMO LLEGAR
Para ir a Cortiguera desde Burgos hay dos vías principalmente:
1. Por la carretera de Santander (N-623). Tras pasar Quintanilla Escalada subimos un pequeño puerto. Al finalizar la subida cogemos a la derecha la carretera que va hacia Pesquera de Ebro, la BU-V-5143. Atravesamos esta localidad y en una de las primeras curvas del Puerto de la Eme aparece el desvío sin señalizar hacia Cortiguera. Son 79 kms.
2. Por la carretera de Villarcayo (CL-629). Tras pasar Sotopalacios (N-623) cogemos la CL-629 dirección Villarcayo. Poco después de Pesadas de Burgos cogemos a la izquierda la BU-V-5143 dirección Dobro. Seguimos hasta bajar el Puerto de la Eme donde casi al final encontramos, a la izquierda, el camino que lleva hasta Cortiguera. Son 73 kms.


CALLES Y CASAS
Una de las señas de identidad de Cortiguera es el porte de sus edificios. Muchos arruinados, violentados por la vegetación, otros rehabilitados y recuperados como viviendas de verano y fin de semana, otros mantenidos en pie gracias a su buena construcción pero olvidados a su suerte.
Las calles de Cortiguera son caminos escoltados por viviendas, árboles y matorral. En el siguiente mosaico fotográfico se pueden ver algunas de ellas.


PALACIO DE LA FUENTE BUSTAMANTE
Al final de la vía principal del pueblo, la calle Sobrevilla, nos topamos con uno de los mayores tesoros de Cortiguera, un edificio singular, de recias formas e imponentes paredes de sillería: es el palacio de la familia De la Fuente Bustamante, que data -como reza una inscripción en su fachada- de 1701. Este inmueble ha sido rescatado del hundimiento hace pocos años por su actual propietario, que compró el palacete en la casi absoluta ruina en 2002.
Junto al palacio hay una fuente con pilón y un lavadero. En estas fotos podemos ver esta joya de la arquitectura civil del s. XVIII que comprende dos edificios independientes unidos por un patio interior.


IGLESIA DE SAN MIGUEL
La importante fábrica de la parroquia del pueblo es uno de los testimonios que evidencian el esplendoroso pasado de Cortiguera. Fue construida en el s. XVI bajo el patrocinio de Iván Moral y Catalina de la Fuente, dos importantes miembros de la clase pudiente de la localidad. Su estado actual es semirruinoso y peligra seriamente el campanario, cuyo tejado está muy dañado.
Se puede penetrar a su interior libremente por la puerta principal, sorteando los escombros del pórtico que se derrumbó hace años.
Dentro de la iglesia podemos admirar su planta, un gran salón que presenta una nave central y tres laterales, con bóvedas de gran calidad. Las paredes sufren el deterioro de la humedad y las pintadas de desalmados visitantes. Es posible subir al coro y al campanario a través de una angosta escalera de caracol, desde donde obtendremos buenas vistas del templo y del exterior respectivamente.
Muchos de los bienes de la iglesia sufrieron el saqueo y el olvido. Afortunadamente se pudieron salvar dos retablos: el de San Miguel Arcángel y el de Cristo Yacente. Ambos pertenecen en la actualidad a la colección del Museo de Retablo, sito en la iglesia de San Esteban de la capital burgalesa.
En las siguientes fotografías podemos contemplar la iglesia de San Miguel, desde el exterior y el interior.



EL SEÑOR CAYO
Una de las personas que puso en el mapa de la popularidad a este pueblo fue Miguel Delibes con su novela ‘El disputado voto del señor Cayo’. Según cuenta Elías Rubio Marcos en su excelente libro ‘Los pueblos del silencio’ (2000) el escritor vallisoletano se inspiró en un habitante de Cortiguera para concebir al señor Cayo y sus andanzas campestres. Este hombre se llamaba Claudio Ruiz y fue uno de los últimos pobladores de la localidad, marchándose a mediados de la década de los 60.
En 1986 el director burgalés Antonio Giménez-Rico estrenó la adaptación cinematográfica de la novela de Delibes. Los principales papeles fueron interpretados por Paco Rabal (como el señor Cayo), Juan Luis Galiardo, Iñaki Miramón y Lydia Bosch. El filme se rodó, además de en Cortiguera, en Burgos, Mozuelos de Sedano, Orbaneja del Castillo, Huidobro, Poza de la Sal y en otros lugares próximos.


CORTIGUERA MÁGICA
Piedra devorada por ramas, zarzas y árboles, el rumor sordo del río Ebro surgiendo de la garganta del cañón, la soledad de sus calles transitadas por senderistas y curiosos…  Hay que acercarse a Cortiguera y disfrutar de los vestigios de un pasado próspero, ese por el que velan sus actuales habitantes luchando por su futuro y por el de este rincón tan fascinante del Burgos mágico.