lunes, 21 de mayo de 2012

Castil de Carrias


Hay lugares y personas que cobran fama tras haber muerto. Parece que durante su vida no reunieron méritos suficientes para tener cierto reconocimiento entre el resto de los mortales...
Y así ha sucedido con Castil de Carrias, una localidad burgalesa que gracias a algunas publicaciones literarias muy específicas y especialmente a internet ha alcanzado cierta celebridad dentro del "universo de los pueblos deshabitados" de la geografía española.
Su gastada historia hasta la soledad, una particular orografía y su cercanía a emplazamientos tan reseñables como Briviesca, Belorado o el Camino de Santiago hacen de Castrillo, como es conocido popularmente en la zona, un lugar digno de conocer en su perenne silencio y su lenta decrepitud.

CÓMO LLEGAR

Hay dos rutas para acercarse a Castil de Carrias desde Burgos:
1. Por la N-1 (Carretera Madrid-Irún). Al llegar al nudo de comunicación de Briviesca nos salimos a la derecha por la BU-710, dirección Belorado. Tras pasar por Bañuelos de Bureba y dejar a la derecha la desviación hacia Carrias cogemos a la derecha la desviación hacia Castil de Carrias, la BU-713. Son 57 kms.
2. Por la N-120 (Carretera de Logroño). Al llegar a Belorado hay que coger una calle a la izquierda (a la altura de a una gasolinera) para salir de esta localidad y coger la BU-P-7101, dirección Cerezo de Río Tirón. Al poco de transitar por esta vía cogemos a la izquierda la BU-710. Tras unos 9 kms. cogeremos a la izquierda la BU-713 para llegar a Castil de Carrias. Son 60 kms.

EL ENTORNO
Un viento
imperecedero, las suaves colinas y una casi total ausencia de árboles hacen de la comarca de Las Lomas, donde se encuentra Castil, una región de una extraordinaria peculiaridad. A diferencia de la cercana Carrias, que está asentada en un valle, Castrillo extiende su caserío sobre una planicie totalmente al descubierto de los factores climatológicos.
Así se entienden los severos inviernos que padecía su población. Para paliar el frío los castrillanos no dejaban de atizar la gloria de sus hogares y las cocinas de chapa del piso de arriba. Otro factor agravaba la vida en estos parajes: la dureza de sus aguas, que la hacían desaconsejable para beber. Por ello, en casi todas las casas, las familias recogían el agua de lluvia que caía en sus tejados en aljibes que tenían en la parte baja para el consumo diario; estos depósitos todavía se pueden ver en algunas las construcciones de la localidad.
En los pueblos de Las Lomas existe desde siempre una arraigada tradición cinegética. Y gran parte de las personas que transitan por Castrillo tras su despoblación, además de agricultores, son grupos de cazadores que tienen en esta comarca un lugar idóneo para la práctica de esta actividad. Algunas de las casas que se mantienen "abiertas" en el pueblo son precisamente propiedad de cazadores. El día de nuestra visita vimos desde el altillo de la iglesia un par de corzos corriendo por las suaves laderas que quizá algún día estén en el punto de mira de una escopeta...
  


CALLES, CASAS Y RINCONES
Las paredes de las casas de Castil de Carrias están construidas con piedra de yeso, un material muy abundante en la zona y que hacen muy característico el color de sus muros. En bastantes edificaciones los vanos de ventanas y puertas están adintelados con ladrillo o tosca sillería.
 
Entre los inmuebles de Castrillo hay que destacar la casa consistorial, cuya planta baja ocupaba la escuela dejando el piso de arriba como sede del ayuntamiento. Este edificio se encuentra frente al depósito de agua, cercano a la iglesia.


También podemos encontrarnos entre paredes hundidas llenas de vegetación las ruinas de la ermita de Nuestra Señora del Valle, de la que apenas quedan unos muros sin demasiado interés.
Entre las construcciones que se mantienen en pie, además de un puñado de casas, son reseñables varias naves agrícolas, algunas de reciente edificación y que son verdaderamente las que insuflan algo de vida a este pueblo durante gran parte del año.

LA TABERNA Y FLORENTINO
Nada más llegar a Castrillo, a la izquierda del camino, nos topamos con una vivienda grande de tres pisos y buena construcción: es la antigua taberna del pueblo, casa propiedad del ayuntamiento que era alquilada a la familia que regentase el negocio.
Frente a esta casa hay una era donde se celebraban antaño los bailes y algunas fiestas, todas amenizadas por músicos venidos habitualmente de Briviesca y que atraían a muchos forasteros de los pueblos de alrededor.
Como otros muchos inmuebles de Castil de Carrias se puede acceder a esta casa, siempre con el cuidado debido. En la planta baja, a mano derecha, está la propia cantina, con su comedor y su barra. También quedan olvidadas algunas estanterías y enseres. En un ejercicio de imaginación podemos viajar unas décadas atrás y fantasear con el alboroto y ajetreo contínuo de aquel lugar: amistosas conversaciones, discusiones airadas, risas cómplices, interminables partidas de cartas y muchas confesiones al calor de un vino cosechero... Y hoy vacío y soledad, y los fantasmas de un pasado que vagan por allí esperando la visita de algún viajero perdido o los propios hijos del pueblo.



Y aquí sacamos a colación la historia de Florentino, el último residente fijo de Castrillo fallecido en 1994, año en que se dio por deshabitada esta localidad.
Florentino González Sáez
hizo famoso a Castil de Carrias al ser el ayuntamiento con menos habitantes de España: uno, él. Desde 1975 hasta su fallecimiento 19 años después vivió solo en el pueblo, primero en su casa natal y más tarde en la vivienda de la taberna. Allí habitó en la compañía de su perro y algunas gallinas. En abril de 1983 el periodista burgalés Arsenio Escolar publicó en el diario El País una entrevista a Florentino en la cual podemos sentir la humanidad, cercanía y, por qué no decirlo, sorpresa del castrillano ante la fama mediática conseguida. Fueron muchos los medios de comunicación que se hicieron eco de la solitaria existencia de este hombre en un lugar de Las Lomas de cuyo nombre hoy pocos recuerdan...

IGLESIA DE SANTA MARÍA
Construida con la típica piedra de yeso de la zona sus muros presentan un aspecto basto y áspero, pero consistente. De trazas goticistas presenta una sola nave, de buen tamaño y altura, sacristía y coro. Adosado al muro norte está el cementerio, comido por vegetación y escombros. En la parte sur hay unos arcos que en su momento compusieron un pórtico de entrada que resguardaba de las inclemencias de la meteorología a los habitantes en la entrada a los oficios. Claro, y a la salida de éstos era un buen lugar donde entablar largas conversaciones...
 


También esta iglesia tiene torre, bastante deteriorada, en el lado oeste. A pesar de los visibles intentos de reparación con ladrillos y cemento lo cierto es que este campanario amenaza con la ruina total.
El interior del templo, al que se puede acceder libremente, presenta en la actualidad un vacío y triste aspecto. El expolio sufrido a partir de la década de los 80 -con robo y destrucción de los elementos artísticos y eclesiales- dejó un panorama desolador. Hasta las losas del suelo que actuaban como lápidas de tumbas fueron robadas dejando los osarios a la intemperie, alterando la paz de los que allí descansan desde hace siglos...

LA FIESTA DE CADA AÑO
Para acabar con nuestra visita a esta localidad apuntamos que a finales de agosto y desde el año 2000 se celebra en Castil de Carrias una fiesta en la que participan muchos castrillanos, sus descendientes y gentes de los pueblos de alrededor. La añoranza de un pasado no tan lejano y un homenaje a la memoria de sus mayores congregan una vez al año a un gran número de personas en el pueblo que los vio nacer, crecer y marchar... Misa, comida, bailes y juegos componen el programa de una fiesta que cada año reúne a más personas.

>> ACTUALIZACIÓN DEL 29 DE MAYO DE 2012
Ayer se rodaron en el pueblo de Castrillo de algunos planos de la miniserie para televisión 'Gernika bajo las bombas', dirigida por Luis Marías y
cuenta con la participación de ETB, TV3, TVG y Canal Sur y con el apoyo del ICAA y del Gobierno Vasco.
El trabajo del departamento de arte y ambientación y la postproducción digital convirtieron a la localidad burgalesa en la Gernika de abril de 1937, en la que la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana destruyeron gran parte de la ciudad vizcaína y masacraron a sus habitantes.
Se pueden ver imágenes e información en los siguientes sitios web y blogs: Diario de Burgos, en labureba.com, el blog de Abilio Estefanía y en el blog del Carlos Bueno.
'Gernika bajo las bombas' se presentará en septiembre en el Festival de Cine de San Sebastián en la sección Zinemira y se emitirá Euskal Telebista en otoño.

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